sábado, 21 de mayo de 2016

Pedaleando hacia la Puerta de la Caridad.

O hacia Bab el-Zakat, que lo mismo es según nuestros ancestros árabes y así llamaban al que hoy conocemos como Estrecho de Gibraltar. 

Tenía yo ganas de ir aumentando poco a poco mis recorridos en bicicleta, tanto en distancia como en dificultad, con vistas a ir ensayando y entrenando para futuros viajes que puedan llamarse como tales. Me apetecía algo entre la sierra y la costa.

Mi primera idea fue recorrer el Parque Natural de Cabo de Gata y la sierra de Nijar, pero por cuestiones de logística fue descartado casi a última hora, y lo más parecido que tenía a mano era, sin duda, nuestra amada Cádiz.

Aprovechando las vacaciones hago algunos cambios a la bici y la cargo con unos kilos extra entre herramientas y recambios, material de acampada, ropa y provisiones. Mi idea era cargar con todo lo necesario indispensable que me permitiese pernoctar plantando la tienda y comer algo donde la ocasión me pillase si así se terciaba o era necesario.