viernes, 6 de mayo de 2011

Crónica del Encuentro de Amigos del Foro Royal Enfield en Sevilla.




Prólogo.

Ya desde bastantes días antes del encuentro nos temíamos que la madre naturaleza no iba a ser compasiva con nosotros. Y lo que nos preocupaba era lo que vino a suceder; que el número de asistentes se vio muy reducido, sobre todo entre los que tenían previsto venir desde más lejos.

A pesar de nuestros esfuerzos para mantener la calma, los ánimos no estaban precisamente en lo más alto, y las dudas sobre cómo se iba desarrollar el programa del fin de semana no dejaban de planear sobre nuestras cabezas. Sabíamos que no iba a ser fácil y que la lluvia querría tener la última palabra, pero no estábamos dispuestos a permitírselo.

La lluvia tampoco es buena aliada de las cámaras digitales, por lo que las fotos en ruta tampoco son muy numerosas, aunque haberlas haylas y las escogeré de entre todos los que estuvimos allí.

En lo personal este ha sido un fin de semana muy especial, y he tenido el gustazo de repartirme entre buenos amigos y un nuevo miembro en mi familia, mi primer sobrino, Adrián. Cansado, eso sí, he terminado muy cansado. Pero también he echado de menos a alguna gente con la que nos hubiese gustado compartir todo esto.

Tampoco será esta la crónica de un largo viaje, porque ser anfitriones tiene la pequeña desventaja de que no te vas allá donde te convoquen subido en tu moto, pero tiene su encanto, y vamos a ver si soy capaz de transmitíroslo.