domingo, 1 de noviembre de 2009

Gran Premio Internacional de Motos Cásicas. Entre Cádiz y Sevilla.


En esta ocasión salieron desde Sevilla cuatro Royal Enfield que se encontraron a medio camino de Jerez con otras tres, y ya en Jerez con una treintañera BMW R100RS. Como siempre un grupo de "güena gente". Esta vez sin averías extrañas en la Parsi gracias al Sistema A.C.O. y a una mochila de lo más sorprendente. Pues bien; como suele pasar salimos con retraso tanto desde Sevilla como desde Sanlucar de Barrameda, con lo que nadie tiene que esperar a nadie en la Venta del Pan (que además no se llama así). 

El camino desde el norte al sur se desarrolló sin mayores problemas salvo porque el G.P.S. (Gira Pa Segovia) de Doc estaba un poco escacharrao (seguía bloqueao apuntando pa Redditch ) y por poco acabamos rezando en el Palmar de Trolla, por suerte se dio cuenta a tiempo y cedió a otro la cabeza del pelotón. Rodando a 80 o 90 y con un calor de mil demonios fuimos surcando las suaves curvas y pendientes de la campiña sevillana con la habitual cola de coches a nuestra rueda a la que de vez en cuando dejábamos pasar. Hasta que casi al mismo tiempo que los que venían del sur a nuestro encuentro llegamos al cruce de Las Cabezas.

Moteros hambrientos al sol en el punto de encuentro.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Rodando por Los Pueblos Bancos.

Antes de que suene el despertador ya llevo alguna que otra hora despierto pensando en la excursión. A las ocho y pico en planta, ducha, café, previsión meteorológica, consulta del foro por si acaso, disfrazarse de motero, sacar a Parsi y directos a la gasolinera más cercana a ajustar las presiones y llenar el depósito. Y ya vamos tarde.

Cinco minutos retrasado llego al Puesto los Monos, y oh sorpresa; allí no hay nadie. No pueden haberse ido ya. Miraré en la gasolinera de atrás. Y sí, allí estaban Robi, Carmen y Juan con sus flamantes monturas.  Una Royal y dos Harley Davidson que iban a tener que templar sus ánimos para acompañar a tanta india. No tardaron mucho en aparecer Eva y Ángel rompiendo el silencio de la mañana del sábado.

Y antes de salir ya estábamos de reparaciones. Hay que ajustar el asiento de Robi, que tiene un tornillo flojo. Pues eso, que con un poco de retraso pero sin ninguna prisa decidimos irnos a la sierra de Cádiz por la carretera de Utrera, y antes de que nos diésemos cuenta ya nos encontramos con el primer sobresalto (podéis ver lo que sucedió con más detalle en: La avería más extraña del mundo) que por suerte no tardó demasiado en ser solucionado.