lunes, 3 de diciembre de 2007

Felicidades a los valientes.


Parece que vamos perdiendo la vergüenza. Los hombres se animan a denunciar. Según una noticia publicada hoy en el diario 20 minutos "crecen cuatro veces más las denuncias por maltrato de ellos que las de ellas". Y es evidente que las mujeres no maltratan cuatro veces más que hace un año, ni que hace veinte, sino que por suerte los hombres son más valientes y menos machistas que hace un año y que hace veinte. Lo digo porque un machista nunca reconocería que su mujer le maltrata. Los hombres tienen que aprender que el hecho de que su compañera sea una maltratadora no les hace a ellos menos hombres, sino a ellas peores personas y peores mujeres. Qué cutre queda un hombre al que pega una mujer, qué cutre queda un hombre al que una mujer machaca continuamente, ¿no? A ver quién es el guapo que se atreve a abrir la boca. Porque además ésa es otra; si no denunciamos el maltrato físico, del psicológico ya ni hablar.

De todas formas me siguen pareciendo pocos los hombres que se atreven a denunciar teniendo en cuenta los números, pero supongo que es normal visto lo visto. No puede ser que haya tanta diferencia en el número de maltratadores entre los dos géneros. Me da la sensación de que los hombres ni siquiera se atreven a hablarlo con nadie. Las mujeres siempre me han parecido más listas en casi todos los sentidos, y en este caso no iban a ser menos. Ellas llevan ya mucho tiempo denunciando el maltrato que sufren, cosa a la que los hombres seguimos sin atrevernos, y precisamente por eso se nos está haciendo cada vez más difícil. Cuando un hombre denuncia se empieza por dudar de que sea cierto, suena raro, y si acto seguido ella hace lo que ya se tiene bien aprendido y denuncia a su vez... asunto zanjado; el culpable es el hombre. Hay que romper esta dinámica y denunciar. Todas las mujeres maltratadas y todos los hombres maltratados deben denunciar. Es la mejor manera que tenemos para defendernos.

Quizás la razón principal de las escasas denuncias masculinas sea que en la mayoría de los casos cuando una mujer maltrata a un hombre éste, si puede, se va y listo. ¿Para qué denunciar? ¿Para que se rían? ¿Va a servir para algo? ¿No será peor? ¿Cómo voy a quedar? ¿Me creería un juez a mí en lugar de a ella? ¿A quién le concederán la custodia de los niños? Pero claro, eso en el caso de que se atreva a irse, porque
haga el hombre lo que haga, lo más probable es que sea ella la que se quede con todo y el hombre el que tenga que irse a vivir debajo de un puente. Que por cierto, por si no lo si sabéis, está aumentando entre los sin techo el porcentaje de hombres que se quedan sin nada después de una separación y están en la calle mientras se ven obligados a pasar una pensión a su mujer que además se ha quedado con la casa. De modo que ¿no es mejor callarse y aguantar?

Yo no puedo evitar hacerme algunas preguntas. ¿Por qué ahora los hombres denuncian más? ¿Es que no existía antes maltrato por parte de ellas? ¿Es que somos tan distintos los hombres de las mujeres? ¿Es que ya empezamos a cansarnos de discriminaciones positivas para ellas y negativas para nosotros? ¿Es que empezamos a decidirnos a defendernos de las falsas denuncias que ponen las amparadas femichistas maltratadoras? ¿Es que nos han machacado tanto en los últimos tiempos que ya no estamos dispuestos a ser los malos de la peli? ¿Es que empieza a darnos igual el qué dirán?

Luchemos por igual contra el machismo y el femichismo (porque no son sólo los hombres los que tienen actitudes de prepotencia frente a las mujeres). Y sea como sea: Felicidades a los valientes.